
Introducción:
Uno de los aspectos menos difundido del accionar sanmartiniano es precisamente uno de los momentos más decisivos de su vida y también quizás uno de los más terribles en su dimensión de hombre público. Es por ello que a través de este breve artículo – síntesis de un trabajo de mayor extensión – queremos dar a conocer aquellos momentos relevantes de la vida del prócer en aquellas horas finales de su carrera política y militar.-
Para lograr nuestro cometido, es necesario en primer término, hacer una síntesis de las situaciones y los escenarios del momento en que el Gran Capitán asume el Superior Gobierno de los Pueblos Libres del Perú, como así también conocer el estado de la Expedición Libertadora que emprenderá con tal fin, en dicho tiempo.-
Escenario de la Expedición Libertadora
El Ejército de Los Andes, organizado en la valerosa provincia de Mendoza, ha hecho la campaña de los Andes en menos de 30 días, ha batido los realistas y ha restituido la “Patria Vieja” de Chile, aquella que se perdiera en 1814 por desinteligencias entre los partidos y que, como Buenos Aires había dado su grito de libertad en 1810. La fuerza y el ingenio Sanmartiniano restablecieron en Chile el gobierno patrio, esta vez en manos del ala más moderada de los partidos chilenos al mando de O’Higgins. Este era el cuadro de situación de la liberación de Chile. Muy distinto, por cierto, al escenario, realidad e ideas imperantes en el rancio, rico y tradicional Virreinato del Perú. Las ricas tierras de los incas habían representados por siglos el apogeo y epicentro de la dominación española, siendo incluso el punto donde se difundían las doctrinas del real gobierno español y las reales células que emitía la corona español hacia el resto de las posesiones en América. La sociedad peruana, fiel reflejo de las cortes madrileñas; era mucho más rígida y anclada en castas que cualquier otra en América, donde los intentos revolucionarios no progresaron; Lima, incluso, se convirtió en el centro de la represión de los demás focos independentistas. Tal es el escenario sobre el que San Martín se prepara a operar, siendo importante destacar además que en el plano militar, la expedición libertadora intentó hacer frente con 4.000 hombres, a los 20.000 que poseía Pezuela ( Virrey del Perú). Este teatro de operaciones, muy lejos de la base de aprovisionamiento del ejército de Los Andes, ahora ejército unido, será el más grande desafío profesional y humano que San Martín deberá enfrentar pero al mismo tiempo su más grande realización y enseñanza para sus contemporáneos y la posteridad.
San Martín: Protector del Perú:
Además de asumir el liderazgo de la operación militar, ante la falta de una personalidad aglutinante e integradora entre los patriotas peruanos, San Martín decide asumir el gobierno de los pueblos libres del Perú. Y no va a hacerlo ni como dictador, ni como rey, ni emperador, ni presidente, ni cónsul vitalicio, sino que, una vez más, como muestra de su visión y su carácter ajeno a toda ambición personal, lo hace con el Ejemplar y Paradigmático título de “Protector de los Pueblos Libres del Perú”; y al hacerlo dejará plasmadas estas palabras: “Es demasiado notorio que no aspiro más que a la tranquilidad y el respiro de una vida tan agitada; pero tengo sobre mí una responsabilidad moral que exige un sacrificio de mis más ardientes votos. La experiencia de diez años de revolución en Venezuela, Cundinamarca, Chile, y las Provincias del río de La Plata me han hecho conocer los males que ha ocasionado la convocación intempestiva de congresos cuando aún subsistían enemigos en aquellos países, primero es asegurar la Independencia, después se pensará establecer la libertad solidamente. La religiosidad con que he cumplido mi palabra en el curso de mi vida pública me da derecho a ser creído y yo lo comprometo ofreciendo solemnemente a los pueblos del Perú que en el momento mismo que sea libre su territorio haré dimisión del mando para hacer lugar al gobierno que ellos mismos tengan a bien elegir.”
Así el Gran Americano, comenzaba a transitar el camino final de su vida pública y en él encontraremos uno de sus legados más importantes, como ejemplo de Hombre Probo y Gobernante Ilustre, a través de su accionar al frente de nuestra hermana República del Perú.
SANCIÓN DEL ESTATUTO PROVISIONAL DEL PERÚ.
Desde su lugar como libertador lanzará al pueblo Peruano y al mundo sus palabras aleccionadoras, que plasman cada vez con mayor fuerza su estampa de Líder, Gobernante y Estadista incomparable...
“Al reasumir en mí el mando supremo bajo el título de Protector del Perú, mi pensamiento ha sido dejar puestas las bases sobre que deben edificar los que sean llamados al sublime destino de hacer felices a los pueblos. Me he encargado de toda la autoridad, para responder de ella a toda la nación entera; he declarado con franqueza mis designios, para que se juzgue de ellos según los resultados, y de los campos de batalla donde he buscado la gloria de destruir la opresión, unido a mis compañeros de armas, he venido a ponerme al frente de una administración difícil y de vasta responsabilidad. En el fondo de mi conciencia están escritos los motivos de la resolución que adopté el 4 de agosto, y el estatuto que voy a jurar en este día los explica y sanciona a un mismo tiempo. Yo habría podido encarecer la liberalidad de mis principios en el Estatuto Provisorio, haciendo magníficas declaraciones sobre los derechos del pueblo, y aumentando la lista de los funcionarios públicos para dar un aparato de mayor popularidad a las forma actuales. Pero convencido de que la sobreabundancia de máximas laudables, no es al principio el mejor medio para establecer, me he limitado a las ideas prácticas que pueden y deben realizarse. Mientras existan enemigos en el país, y hasta que el pueblo forme las primeras nociones del gobierno de sí mismo, yo administraré el poder directivo del Estado, cuyas atribuciones sin ser las mismas, son análogas a las del Poder Legislativo y Ejecutivo. Pero me abstendré de mezclarme jamás en el solemne ejercicio de las funciones judiciarias, porque su independencia es la única y verdadera salvaguardia de la libertad del pueblo; y nada importa que se ostenten máximas continuación de filantrópicas, cuando el que hace la ley o el que ejecuta, es también el que la aplica. Antes de exigir de los pueblos el juramento de obediencia, yo voy a hacer a la faz de todos el de observar y cumplir el Estatuto que doy por garante de mis intenciones. Los que con la experiencia de lo pasado mediten sobre la situación presente, y estén más en el hábito de analizar el influyo de las medidas administrativas, encontrarán en la sencillez de los principios que he adoptado, la prueba de que yo no ofrezco más de lo que juzgo conveniente cumplir, que mi objeto es hacer el bien y no frustrarlo, y que conociendo, en fin. La extensión de mi responsabilidad, he procurado nivelar mis deberes por la ley de las circunstancias, para no exponerme a faltar a ellos. Con tales sentimientos, y fiado en la eficaz cooperación de todos mis conciudadanos, me atrevo a esperar que podré en tiempo devolver el depósito, de que me he encargado, con la conciencia de haberlo mantenido fielmente. Si después de libertar al Perú de sus opresores puedo dejarlo en posesión de su destino, yo iré a buscar en la vida privada mi última felicidad, y consagraré el resto de mis días a contemplar la beneficencia del grande Hacedor del universo y renovar mis votos por la continuación de su propicio influjo sobre la suerte de las generaciones venideras”.-
ACCIÓN DEL GOBIERNO PROTECTORAL DE SAN MARTÍN EN EL PERÚ.
... Pero si sus palabras nos parecen increíbles para un hombre de su talla y en tales circunstancias, sin duda un cabal ejemplo de su genio y su psicología de conductor; es quizás una de sus obras más sublimes, su breve pero abultada acción de Gobierno como primer mandatario de la tierra de los Incas, en la que se destacan entre muchas decisiones, las siguientes:
Proclama a los peruanos en que les anuncia que por el imperio de las circunstancias San Martín se halla investido de la suprema autoridad civil y militar y que era responsable de ella ante la patria. Creación de la Bandera y Escudo Nacional. Establecimiento del reglamento provisorio en el que limita su autoridad como Protector. Se castiga y prohíbe insulto y atropello de españoles. Supresión de la contribución de guerra impuesta por los realistas. Jura de la Independencia del Perú. Se garantiza la libertad de trabajo de los españoles que juren la independencia y se permite, para los que no lo hagan, salir del Perú con todos sus bienes. Declaración de inviolabilidad de domicilio; derecho a resistirse a la intromisión sin orden de allanamiento. Abolición de la Constitución Española. Libertad a los hijos de esclavos. Creación del Primer Cuerpo del Ejército Peruano “Legión Peruana”. Abolición del tributo de vasallaje, todos los indios serán considerados ciudadanos peruanos. Creación de la biblioteca de Lima. Supresión de mitas, yanaconazgos y encomiendas. Sanción del Estatuto Provisional del Perú y asunción de los poderes legislativos y ejecutivos, no así los judiciales. Se la Libertad de Imprenta; todos los hombres tienen derecho de pensar , hablar y escribir. Abolición de la pena de azotes en los colegios y castigos corporales. Se Establece el Reglamento Provisional de Comercio. Se organiza los cuadros de la marina. Crea el Banco de Emisión y la Dirección de Minería. Se aprueba el reglamento de elecciones municipales. Declara la Protección y Libertad para los Artistas teatrales en sus actividades. San Martín Solicita a Bolívar suprima la intimación a Guayaquil para anexarse a la Gran Colombia. Establecimiento de la primer escuela Normal de enseñanza mutua. Entrevista de Guayaquil. Convocatoria del Congreso Peruano. Inauguración del Primer Congreso Peruano.
El 21 de Setiembre de 1822 el Gran Capitán de Los Andes se despedida del Pueblo Peruano con estas inmortales palabras: “Presencie la Declaración de la Independencia de los Estados de Chile y del Perú. Existe en mi poder el estandarte que trajo Pizarro para esclavizar el Imperio de los Incas, y he dejado de ser hombre público. He aquí recompensado con usura 10 años de Revolución y Libertad. Mis promesas para con los pueblos en los que he hecho la guerra están cumplidas: hacer su independencia y dejar a su voluntad la elección de sus gobiernos”. Sublime enseñanza de humildad, coherencia, continuidad y credibilidad entre el pensamiento, la palabra y la acción; como ejemplo de hombre probo y gobernante digno.-
Uno de los aspectos menos difundido del accionar sanmartiniano es precisamente uno de los momentos más decisivos de su vida y también quizás uno de los más terribles en su dimensión de hombre público. Es por ello que a través de este breve artículo – síntesis de un trabajo de mayor extensión – queremos dar a conocer aquellos momentos relevantes de la vida del prócer en aquellas horas finales de su carrera política y militar.-
Para lograr nuestro cometido, es necesario en primer término, hacer una síntesis de las situaciones y los escenarios del momento en que el Gran Capitán asume el Superior Gobierno de los Pueblos Libres del Perú, como así también conocer el estado de la Expedición Libertadora que emprenderá con tal fin, en dicho tiempo.-
Escenario de la Expedición Libertadora
El Ejército de Los Andes, organizado en la valerosa provincia de Mendoza, ha hecho la campaña de los Andes en menos de 30 días, ha batido los realistas y ha restituido la “Patria Vieja” de Chile, aquella que se perdiera en 1814 por desinteligencias entre los partidos y que, como Buenos Aires había dado su grito de libertad en 1810. La fuerza y el ingenio Sanmartiniano restablecieron en Chile el gobierno patrio, esta vez en manos del ala más moderada de los partidos chilenos al mando de O’Higgins. Este era el cuadro de situación de la liberación de Chile. Muy distinto, por cierto, al escenario, realidad e ideas imperantes en el rancio, rico y tradicional Virreinato del Perú. Las ricas tierras de los incas habían representados por siglos el apogeo y epicentro de la dominación española, siendo incluso el punto donde se difundían las doctrinas del real gobierno español y las reales células que emitía la corona español hacia el resto de las posesiones en América. La sociedad peruana, fiel reflejo de las cortes madrileñas; era mucho más rígida y anclada en castas que cualquier otra en América, donde los intentos revolucionarios no progresaron; Lima, incluso, se convirtió en el centro de la represión de los demás focos independentistas. Tal es el escenario sobre el que San Martín se prepara a operar, siendo importante destacar además que en el plano militar, la expedición libertadora intentó hacer frente con 4.000 hombres, a los 20.000 que poseía Pezuela ( Virrey del Perú). Este teatro de operaciones, muy lejos de la base de aprovisionamiento del ejército de Los Andes, ahora ejército unido, será el más grande desafío profesional y humano que San Martín deberá enfrentar pero al mismo tiempo su más grande realización y enseñanza para sus contemporáneos y la posteridad.
San Martín: Protector del Perú:
Además de asumir el liderazgo de la operación militar, ante la falta de una personalidad aglutinante e integradora entre los patriotas peruanos, San Martín decide asumir el gobierno de los pueblos libres del Perú. Y no va a hacerlo ni como dictador, ni como rey, ni emperador, ni presidente, ni cónsul vitalicio, sino que, una vez más, como muestra de su visión y su carácter ajeno a toda ambición personal, lo hace con el Ejemplar y Paradigmático título de “Protector de los Pueblos Libres del Perú”; y al hacerlo dejará plasmadas estas palabras: “Es demasiado notorio que no aspiro más que a la tranquilidad y el respiro de una vida tan agitada; pero tengo sobre mí una responsabilidad moral que exige un sacrificio de mis más ardientes votos. La experiencia de diez años de revolución en Venezuela, Cundinamarca, Chile, y las Provincias del río de La Plata me han hecho conocer los males que ha ocasionado la convocación intempestiva de congresos cuando aún subsistían enemigos en aquellos países, primero es asegurar la Independencia, después se pensará establecer la libertad solidamente. La religiosidad con que he cumplido mi palabra en el curso de mi vida pública me da derecho a ser creído y yo lo comprometo ofreciendo solemnemente a los pueblos del Perú que en el momento mismo que sea libre su territorio haré dimisión del mando para hacer lugar al gobierno que ellos mismos tengan a bien elegir.”
Así el Gran Americano, comenzaba a transitar el camino final de su vida pública y en él encontraremos uno de sus legados más importantes, como ejemplo de Hombre Probo y Gobernante Ilustre, a través de su accionar al frente de nuestra hermana República del Perú.
SANCIÓN DEL ESTATUTO PROVISIONAL DEL PERÚ.
Desde su lugar como libertador lanzará al pueblo Peruano y al mundo sus palabras aleccionadoras, que plasman cada vez con mayor fuerza su estampa de Líder, Gobernante y Estadista incomparable...
“Al reasumir en mí el mando supremo bajo el título de Protector del Perú, mi pensamiento ha sido dejar puestas las bases sobre que deben edificar los que sean llamados al sublime destino de hacer felices a los pueblos. Me he encargado de toda la autoridad, para responder de ella a toda la nación entera; he declarado con franqueza mis designios, para que se juzgue de ellos según los resultados, y de los campos de batalla donde he buscado la gloria de destruir la opresión, unido a mis compañeros de armas, he venido a ponerme al frente de una administración difícil y de vasta responsabilidad. En el fondo de mi conciencia están escritos los motivos de la resolución que adopté el 4 de agosto, y el estatuto que voy a jurar en este día los explica y sanciona a un mismo tiempo. Yo habría podido encarecer la liberalidad de mis principios en el Estatuto Provisorio, haciendo magníficas declaraciones sobre los derechos del pueblo, y aumentando la lista de los funcionarios públicos para dar un aparato de mayor popularidad a las forma actuales. Pero convencido de que la sobreabundancia de máximas laudables, no es al principio el mejor medio para establecer, me he limitado a las ideas prácticas que pueden y deben realizarse. Mientras existan enemigos en el país, y hasta que el pueblo forme las primeras nociones del gobierno de sí mismo, yo administraré el poder directivo del Estado, cuyas atribuciones sin ser las mismas, son análogas a las del Poder Legislativo y Ejecutivo. Pero me abstendré de mezclarme jamás en el solemne ejercicio de las funciones judiciarias, porque su independencia es la única y verdadera salvaguardia de la libertad del pueblo; y nada importa que se ostenten máximas continuación de filantrópicas, cuando el que hace la ley o el que ejecuta, es también el que la aplica. Antes de exigir de los pueblos el juramento de obediencia, yo voy a hacer a la faz de todos el de observar y cumplir el Estatuto que doy por garante de mis intenciones. Los que con la experiencia de lo pasado mediten sobre la situación presente, y estén más en el hábito de analizar el influyo de las medidas administrativas, encontrarán en la sencillez de los principios que he adoptado, la prueba de que yo no ofrezco más de lo que juzgo conveniente cumplir, que mi objeto es hacer el bien y no frustrarlo, y que conociendo, en fin. La extensión de mi responsabilidad, he procurado nivelar mis deberes por la ley de las circunstancias, para no exponerme a faltar a ellos. Con tales sentimientos, y fiado en la eficaz cooperación de todos mis conciudadanos, me atrevo a esperar que podré en tiempo devolver el depósito, de que me he encargado, con la conciencia de haberlo mantenido fielmente. Si después de libertar al Perú de sus opresores puedo dejarlo en posesión de su destino, yo iré a buscar en la vida privada mi última felicidad, y consagraré el resto de mis días a contemplar la beneficencia del grande Hacedor del universo y renovar mis votos por la continuación de su propicio influjo sobre la suerte de las generaciones venideras”.-
ACCIÓN DEL GOBIERNO PROTECTORAL DE SAN MARTÍN EN EL PERÚ.
... Pero si sus palabras nos parecen increíbles para un hombre de su talla y en tales circunstancias, sin duda un cabal ejemplo de su genio y su psicología de conductor; es quizás una de sus obras más sublimes, su breve pero abultada acción de Gobierno como primer mandatario de la tierra de los Incas, en la que se destacan entre muchas decisiones, las siguientes:
Proclama a los peruanos en que les anuncia que por el imperio de las circunstancias San Martín se halla investido de la suprema autoridad civil y militar y que era responsable de ella ante la patria. Creación de la Bandera y Escudo Nacional. Establecimiento del reglamento provisorio en el que limita su autoridad como Protector. Se castiga y prohíbe insulto y atropello de españoles. Supresión de la contribución de guerra impuesta por los realistas. Jura de la Independencia del Perú. Se garantiza la libertad de trabajo de los españoles que juren la independencia y se permite, para los que no lo hagan, salir del Perú con todos sus bienes. Declaración de inviolabilidad de domicilio; derecho a resistirse a la intromisión sin orden de allanamiento. Abolición de la Constitución Española. Libertad a los hijos de esclavos. Creación del Primer Cuerpo del Ejército Peruano “Legión Peruana”. Abolición del tributo de vasallaje, todos los indios serán considerados ciudadanos peruanos. Creación de la biblioteca de Lima. Supresión de mitas, yanaconazgos y encomiendas. Sanción del Estatuto Provisional del Perú y asunción de los poderes legislativos y ejecutivos, no así los judiciales. Se la Libertad de Imprenta; todos los hombres tienen derecho de pensar , hablar y escribir. Abolición de la pena de azotes en los colegios y castigos corporales. Se Establece el Reglamento Provisional de Comercio. Se organiza los cuadros de la marina. Crea el Banco de Emisión y la Dirección de Minería. Se aprueba el reglamento de elecciones municipales. Declara la Protección y Libertad para los Artistas teatrales en sus actividades. San Martín Solicita a Bolívar suprima la intimación a Guayaquil para anexarse a la Gran Colombia. Establecimiento de la primer escuela Normal de enseñanza mutua. Entrevista de Guayaquil. Convocatoria del Congreso Peruano. Inauguración del Primer Congreso Peruano.
El 21 de Setiembre de 1822 el Gran Capitán de Los Andes se despedida del Pueblo Peruano con estas inmortales palabras: “Presencie la Declaración de la Independencia de los Estados de Chile y del Perú. Existe en mi poder el estandarte que trajo Pizarro para esclavizar el Imperio de los Incas, y he dejado de ser hombre público. He aquí recompensado con usura 10 años de Revolución y Libertad. Mis promesas para con los pueblos en los que he hecho la guerra están cumplidas: hacer su independencia y dejar a su voluntad la elección de sus gobiernos”. Sublime enseñanza de humildad, coherencia, continuidad y credibilidad entre el pensamiento, la palabra y la acción; como ejemplo de hombre probo y gobernante digno.-
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